jueves, 26 de marzo de 2009

Noticias MVS 25 y 26 de marzo


25 de marzo

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26 de marzo

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Audio cortesía de AMLOTV.

martes, 24 de marzo de 2009

lunes, 23 de marzo de 2009

viernes, 20 de marzo de 2009

Dos millones de franceses toman calles

  • El país acumula un millón de desempleados; 90 mil perdieron su empleo sólo en enero
  • Marchan dos millones de trabajadores franceses contra políticas de Sarkozy
  • El premier Fillon advierte que no es posible abrir más planes de ayuda a la seguridad social


Francia amaneció virtualmente paralizada por las movilizaciones en repudio a las limitadas medidas económicas aplicadas por el presidente Nicolas Sarkozy contra la crisis. Las manifestaciones se desarrollaron en las principales ciudades, incluida la marcha de 350 mil personas en París. Los trabajadores exigieron fortalecer el poder adquisitivo y proteger los puestos laborales, ya que, según cifras oficiales, 90 mil perdieron el empleo tan sólo en enero. La imagen corresponde a Marsella. Foto Ap



Dpa, Notimex, Afp y The Independent


París, 19 de marzo. Dos millones de trabajadores protestaron hoy en las calles de las principales ciudades francesas y suspendieron la mayoría de los servicios públicos en protesta por las limitadas medidas económicas y financieras del presidente Nicolas Sarkozy frente a la crisis mundial, que tan sólo en enero pasado –según cifras oficiales– dejó sin empleo a 90 mil personas, el doble que en diciembre de 2008.

Francia amaneció virtualmente paralizada por la huelga convocada por ocho federaciones sindicales, una decena de partidos políticos y numerosas organizaciones sociales, en la segunda jornada de protesta masiva que el gobierno francés enfrenta este año, producto de una alianza sin precedentes de las agrupaciones, a las que se sumaron empleados de empresas privadas automovilísticas y de energía.

Las dos demandas centrales de los manifestantes fueron el fortalecimiento del poder adquisitivo y la protección de los puestos de trabajo, amenazados por la crisis mundial.

Las manifestaciones se desarrollaron en unas 200 localidades del país, incluida la marcha de 350 mil personas que pacíficamente recorrieron calles céntricas de París.

Estudiantes de Marsella se unieron a la protesta de trabajadores de los sectores público y privado para exigir que el presidente Nicolas Sarkozy emprenda medidas de mayor envergadura para paliar la crisis financiera; las movilizaciones sucedieron en diversas ciudades francesas. Foto Ap

El primer ministro francés, Francois Fillon, suspendió su participación en la inauguración de una reunión cumbre de la Unión Europea, en Bruselas.

Protestas similares a las de este jueves, realizadas el 29 de enero pasado, llevaron a Sarkozy a prometer a los sindicatos la formación de un fondo de dos mil 600 millones de euros que serían destinados a programas sociales.

Tras la protesta de hoy, Fillon dejó claro que el gobierno no financiará más planes para responder a los problemas coyunturales o para mejorar la seguridad social, puesto que eso provocaría un aumento en el déficit fiscal y lo pondría fuera de control.

Encuestas revelaron que las protestas populares tuvieron el apoyo de 74 por ciento de los ciudadanos, en un país que acumula ya un millón de personas sin empleo.

"Esto no es sólo un día de protestas", dijo Francois Chereque, líder de la Confederación Francesa Democrática del Trabajo. "Hemos hecho propuestas firmes y el gobierno tiene que darnos respuestas serias", reclamó.

Fuente: La Jornada

Carmen Aristegui Noticias MVS 20 de marzo de 2009





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Audio cortesía de AMLOTV.

jueves, 19 de marzo de 2009

Carmen Aristegui Noticias MVS 19 de marzo de 2009





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Audio cortesía de AMLOTV.

La narcoguerra/ Parte VIII

  • En la ciudad fronteriza, un relato terrible siempre es precedido por uno espantoso
Nueva amenaza en Texas: "si te portas mal, te llevo a Juárez"
  • Malbaratan sus bienes raíces las personas que huyen a El Paso a causa de la violencia
  • "Hay casas de 2 millones y medio de pesos que se pueden adquirir en millón y medio"
  • En una de las escuelas de mayor tradición, administrada por monjas, hay una niña a la que nadie soporta. Es hija de un capo, dicen. Y reparte billetes de cien dólares a cambio de que se junten con ella



Arturo Cano
Enviado
Periódico La Jornada
, p. 4


Ciudad Juárez, Chih., 7 de marzo. En esta frontera un relato terrible siempre antecede a uno espantoso.

Es un día tranquilo en la estética Marrakesh. Una señora encopetada habla con su estilista: se queja de los sicarios, de la violencia, de todas las barbaridades de los malandros. Uno de los clientes se levanta y pone su pistola en la cabeza del trabajador: "Pelonéame a esta pinche vieja". Aterrado, tembloroso, el peluquero rapa a su clienta.

Unos estudiantes de una universidad privada salen de un antro en su camioneta nueva. Otro vehículo los sigue. Se asustan y llaman a la policía. Sus perseguidores les dan un cerrón al tiempo que se acercan cinco patrullas. Una joven baja de la camioneta de los delincuentes. Uno de los muchachos la reconoce, pues es su compañera de banca. “Déjalo así, somos de La Línea”, dice la chica. Dan cualquier disculpa a los agentes. El muchacho nunca regresa a la universidad.

En una de las escuelas de mayor tradición en la ciudad, administrada por monjas, hay una niña gorda y malencarada a la que nadie soporta. Es hija de un capo, dicen. Y reparte billetes de cien dólares a cambio de que se junten con ella.



Debido al cobro de cuotas por el crimen organizado, la localidad chihuahuense está llena de negocios que funcionan clandestinamente, sin anuncios, sin letreros, que abren sólo para clientes conocidos. Foto Reuters


Una profesora universitaria adora las flores. Ahora debe tocar y entrar a hurtadillas en su florería de siempre. La primera vez que encontró cerrado, tocó y su marchante le informó: "Para que no me caigan, nomás vendo a los que conozco".

Ciudad Juárez está llena de negocios que funcionan clandestinamente, sin anuncios, sin letreros, que abren sólo para clientes conocidos.

Para muchos la cuota es simplemente impagable. Al dueño de una ferretería en una colonia popular le exigieron 30 mil pesos mensuales. "Pues aunque te los quisiera dar", fue su respuesta. Y cerró.

En la escuela hay nuevos alumnos: un par de niños del otro extremo de la ciudad. Su madre pidió que no los registraran con sus nombres verdaderos.

Una noche la señora y su marido, dueños de un pequeño negocio de joyería, fueron secuestrados por un comando, en su casa. Los encapucharon y torturaron. Al día siguiente los subieron a una camioneta y los llevaron a un lugar donde tenían otras seis personas. A todos les comenzaron a exigir que enlistaran los bienes que iban a entregar. Un hombre los mandó al diablo y lo mataron ahí mismo. Los niños no pueden perder la escuela mientras la pareja arregla sus asuntos para irse de esta ciudad, adonde no piensa volver.

"Si te portas mal..."

El Diario de Juárez reporta desde El Paso, Texas, una nueva modalidad de violencia intrafamiliar: las autoridades informan que en el último mes han otorgado cinco órdenes de restricción contra hombres que amenazan a sus esposas con llevarlas al otro lado de la frontera.

"Tenemos a varios agresores que les dicen a sus mujeres que, si se portan mal, las llevarán a Juárez, donde tendrán su merecido", afirma José Rodríguez, procurador del condado.

En el río revuelto, según la vox populi, La Línea (el cártel de Juárez) se quiso deslindar de los extorsionadores, de la única forma que conoce. Comenzaron a aparecer ejecutados con cajas de cerillos en las manos. A otros les ponían billetes y abandonaban los cuerpos cerca de las escuelas.

Las extorsiones bajaron, aunque muchos juarenses no lo atribuyen a esos asesinatos, sino a que "ya cerramos los negocios o ya trabajamos a puerta cerrada".

"Éste es el momento de comprar", apunta el corredor de bienes raíces. "Hay casas de 2 millones y medio de pesos que se pueden adquirir por millón y medio". La gente que ya se fue a El Paso, Texas, remata sus propiedades.

Los juarenses dicen que El Paso es una de las ciudades más seguras de Estados Unidos. Por eso el alcalde priísta José Reyes Ferriz vive del otro lado. Él, por supuesto, lo niega: "Fue un invento de mi adversario en la campaña, porque hablo perfecto inglés y tengo muchos amigos del otro lado". Uno de esos amigos es el alcalde de El Paso, John Cook, quien le ofreció protección aunque no viva allá.



Las autoridades hacen cuentas alegres luego de que en los primeros cinco días de febrero hubo 54 homicidios en Juárez, mientras en los primeros cinco días de marzo sólo 10. Los funcionarios se apresuran a decir que se trata de un efecto inmediato de la mayor presencia militar y policial. Lo destacable es que lo mismo ocurrió 11 meses atrás, con la llegada de los primeros 2 mil soldados que se sumaron a los 500 estacionados en la plaza. En la imagen, agentes federales patrullan una colonia marginada de la localidad. Foto Reuters


Una pareja vende carnitas en la carretera a Casas Grandes. Le caen a pedir cuota. Cierra el lugar y se refugia en su tiendita de abarrotes, en la colonia División del Norte. Ahí van los extorsionadores. "Ya cerraron y se fueron a Toluca", expresa el sacerdote Óscar Henríquez, excepción en la regla porque, se asombra de sí mismo, no ha sido testigo de ningún hecho violento.

Se corrige a medias Henríquez: "Lo que sí es que he ido a una gran cantidad de funerales".

Las cuentas alegres

Los primeros cinco días de febrero hubo 54 homicidios. En los primeros cinco días de marzo, sólo 10. Las autoridades se apresuran a decir que se trata de un efecto inmediato de la mayor presencia militar y policial.

Dos mil soldados más llegaron a esta ciudad fronteriza el sábado 28, tres días después de la "cumbre" de seguridad, en la cual el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, anunció más hombres y lanzó un mensaje a los cárteles: "No se les va a ceder ni un centímetro de la plaza".

"El aumento de la presencia del Ejército y de las fuerzas federales inmediatamente trajo como resultado una reducción importante en la delincuencia de la ciudad", celebró el alcalde José Reyes Ferriz el viernes pasado.

En las cuentas alegres, de 54 a 10 muertos, no son incluidos los 21 internos asesinados por sus rivales en la cárcel estatal el 4 de marzo.

Lo destacable, sin embargo, es que lo mismo ocurrió 11 meses atrás, con la llegada de los primeros 2 mil soldados que se sumaron a los 500 estacionados en la plaza.

Según un recuento de la prensa local, basado en cifras oficiales, en abril de 2008 los asesinatos fueron 55, contra 117 del mes anterior. Una disminución de 50 por ciento. Apenas un espejismo. En mayo hubo 136 asesinatos y en junio 139. Así llegamos a febrero de este año, mes que terminó con 231 homicidios.

Fue entonces que llegaron los refuerzos: las fuerzas federales suman 8 mil hombres, y las estatales 3 mil.

A bordo de su Suburban negra blindada, custodiada por dos vehículos, el alcalde Reyes celebra la cifra y señala una malla: "Aquí dejaban cadáveres".

Estamos a unos pasos del Centro de Inteligencia Policial (Cipol), desde hace un año a cargo de militares.

En el Cipol hay varias camionetas pintadas con el verde del Ejército. "Ésas eran nuestras patrullas y se las dimos", presume el alcalde.

Saca cuentas el alcalde Reyes: sus 450 patrullas, ahora subutilizadas, recorrerán todo el tiempo las calles de la ciudad, "quizá manejadas por un municipal acompañado de soldados". El edil no ve de otra: "Con todos esos elementos, pues tienen que bajar los índices de delincuencia".

Con tanta patrulla por todos lados, no habrá dónde tirar cadáveres, es de suponerse.

¿Qué pidieron los niños de Juárez a los Santos Reyes?

“Cualquier malandro decía que era de La Línea y pedía cuota”, dice un ama de casa. ¿Cómo saber si el extorsionador era o no miembro de un cártel? Mientras eran peras o manzanas, la gente pagaba o cerraba.

El encargado de un bar cuenta su caso:

–El hombre, bien vestido y con portafolio, se presenta solo pero habla en plural, muy propio: “Somos de La Línea y venimos a ofrecerle protección”.

–¿Protección de qué?

–Pues si tiene algún problema con el gobierno o con Comercio, nosotros le ayudamos.

–¿Y cómo me ayudarían?

–Pues los matamos.

El siempre tranquilo hombre pide al encargado del negocio que “le hable a El Flaco” y le entrega una tarjeta con el teléfono.

Unos días después de la visita, el gerente se entera por los periódicos de la detención de la banda de Marco Antonio Guzmán Zúñiga, alias El Flaco, agente de tránsito hasta agosto de 2005 (muy gordo, de acuerdo con las fotos).

Según la procuraduría chihua-huense la banda es responsable de ocho asesinatos, sobre todo de vendedores de autos a quienes extorsionaba. Se ofrece una recompensa de medio millón de pesos por datos que lleven a su captura, porque hasta ahora El Flaco sigue prófugo y puede que haya escuchado este chiste de juarenses:

–¿Qué le pidieron los niños de Juárez a los Santos Reyes?

–Cuota.

O el no-chiste:

–¿Cómo se llama una de las porras del equipo de futbol Indios de Ciudad Juárez?

–El Cártel.



Fuente: Diario La Jornada.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Bitácora Mexicana y Encuentro del 15 de marzo.

Bitácora Mexicana del 15 de marzo de 2009.
Tema: El libro: "Contra la historia oficial" de José Antonio Crespo.
Invitados: Agustín Basave y el autor.


Encuentro del 15 de marzo de 2009.
Ricardo Rocha, Miguel Ángel Granados Chapa, José Antonio Crespo y Virgilio Caballero hablan sobre el caso Cassez y el aparato de justicia en México, las críticas del gobierno de los EUA sobre el narcotráfico en México y la criminalización de las protestas en Atenco

La Narcoguerra /VII

  • Maquila, informalidad o delincuencia, en el futuro de niños en la urbe fronteriza
El asueto de los sicarios: asaltos, secuestros y extorsiones en Juárez
  • Se ha popularizado entre escolares el agua celeste, un derivado de la efedrina
  • Narran maestros que viven amenazados; 10 padres de familia fueron asesinados en 2008
  • Las bandas tienen aterrorizados a profesores y padres de familia. Tras un asesinato, al que la policía tardó en llegar, un soldado recomendó: "hagan justicia por propia mano"



Arturo Cano
Enviado
Periódico La Jornada
, p. 8


Ciudad Juárez, 6 de marzo. La directora de la escuela primaria es un bólido. No para ni con el buscapiés:

–¿Y han asesinado algún padre de familia de tu escuela?

–Ya van 10.

–Hay que ir a tu escuela.

Es cumpleaños de un maestro, sureño avecindado en Juárez hace tres décadas, porque no quiso seguir los pasos de sus parientes que eran charros del sindicato magisterial. Hay tostadas de camarón, refrescos, pastel y muchas historias.

"Hace tres días le cayeron a la estética de aquí enfrente, la señora tuvo que hincarse para que no le secuestraran a sus hijos."

"La mamá de Michelle fue la que mataron en el bar."

"El sábado hubo otro muerto aquí a unas cuadras, a batazos en la cabeza."

Y así por el estilo.

El miedo, sin embargo, no es sólo de allá afuera, de las calles donde los sicarios se matan, en el tiempo que les dejan libre asaltos, secuestros y extorsiones.

El año pasado mataron a los 10 padres de familia, y en el que va han caído otros familiares de alumnos.

La escuela, en el noreste de Juárez, tiene unos 600 estudiantes, en dos turnos.

Es vecina de una secundaria, también pública, donde tienen una alumna secuestrada y dos más que ya aparecieron, muertas.

Una pandilla local atemoriza al barrio, "antes muy tranquilo". Roba, golpea niños, amenaza, balacea casas, mata.

En ese clima se recibió la llamada, un día de noviembre de 2008. "Dígale a los maestros que estén pendientes con el aguinaldo", amagó la voz al teléfono. El conserje colgó. Cuando se asomó por la ventana vio una gran camioneta frente a la puerta principal. "Te sigo marcando", le dijeron.

Periodistas y curiosos observan el sitio en que un hombre fue asesinado, el 18 de febrero pasado, en Ciudad Juárez. Foto Ap



La comunidad escolar estaba al tanto de lo sucedido en otras escuelas. De una amenaza siniestra: "Si no se caen con el aguinaldo, vamos a ametrallar a los niños", advertían los extorsionadores, quizá agotadas sus listas de negocios para sangrar.

Recurrieron los maestros a sus autoridades: "No puede haber más policías; nuestras armas son los libros", les dijo Guillermo Narro, jefe de los servicios educativos.

Los padres hicieron guardias a la salida. Guardias inútiles, porque cuando les tocó ver pasar un vehículo perseguido por otro, con las metralletas de fuera, lo único que les quedó fue rezar.

Para el 18 de noviembre, la ola de asaltos y extorsiones a escuelas se había generalizado, de modo que fueron asignados 354 policías para cuidar los planteles.

A esta escuela mandaron cadetes armados "apenas con un radiecito".

Los profesores interceptaron al gobernador José Reyes Baeza en un acto público. La respuesta fue una visita de la CIPOL, una policía especial del municipio: “Profe, ni nosotros mismos nos podemos cuidar”, dijo uno de los mandos.

Los padres acordaron que la salida sería a las 5 de la tarde, para evitar la oscuridad. Mientras, la escuela se vaciaba. De cada grupo asistían 15 de 35 alumnos.

El 20 de noviembre se suspendió el desfile por las calles de la colonia. Tampoco hubo posada.

Antes de jugársela hacia una amarga Navidad, los padres de familia decidieron cerrar la escuela. El último día de clases fue el 7 de diciembre, aunque oficialmente debían salir de vacaciones el 18.

A los maestros no les fue permitido ausentarse, aunque no tuvieran niños. "Veníamos a la escuela todos juntos, en convoy, encerrábamos los carros y hacíamos talleres para matar las horas, esperando que no nos vieran desde fuera." Y claro, nunca contestaban el teléfono.

"Habían matado a otros y no dijimos nada"

Estela, tesorera de la sociedad de padres, se sienta en la dirección a contar la historia de José, su hermano, asesinado el 22 de febrero pasado. "Estaba sentado en la banqueta, el sicario llegó por atrás y le dio dos tiros en la cabeza."

–¿Hace cuánto salió El Camarón? –se mete la directora de la primaria, chilanga, aunque a estas alturas, con su acento y sus modos, ya nadie lo sospecharía. Saca cuentas con otra maestra y concluyen: El Camarón tiene apenas 16 años. Hace apenas tres dejó la primaria y ahora es sicario "de la bandita que es el azote de aquí", dice Estela.

Luego del asesinato de cuatro policías por sicarios en plena vía pública, las autoridades marcaron la ubicación de las balas empleadas en el ataque, ocurrido a mediados del mes pasado en Ciudad Juárez. Foto Ap



La banda se dedica al robo de autos, la "protege un policía y ya ha matado a varios".

El día del crimen la policía tardó una hora en llegar. Luego vino el Ejército. "Hagan justicia por su propia mano", dijo un soldado a los familiares. "¿Con piedras y palos?", respondió Estela.

Un policía ministerial quedó de comunicarse con los familiares. Diez días después no había llamado.

"Aquí no investigan nunca. A dos casas de la mía balacearon a dos muchachos. Los policías ni siquiera recogieron los casquillos. ¿Será que nomás recogen evidencias cuando hay muertos?"

“¡Platíquele de El Camarón, hay que decir algo, hay que hacer algo!”, apura la directora.

Estela le da vueltas a su impotencia. "No hacemos nada, habían matado a otros y no dijimos nada."

¿De dónde salió El Camarón?

De una ciudad maquiladora, donde los niños crecen solos, la mayoría sin otros horizontes que la maquila, la informalidad o la delincuencia.

Chihuahua ocupa el lugar 31, sólo por arriba de Zacatecas y empatado con Guanajuato, en menores que tienen entre 12 y 17 años y no trabajan ni asisten a la escuela.

"Una masa explosiva muy dispuesta a participar en la vida ilegal", explica el sacerdote Óscar Henríquez, cuya parroquia, El Cristo Obrero, se halla en una colonia popular donde ha visto crecer sin freno, desde el "sellamiento" de la frontera, en 2001, el consumo de drogas entre niños y jóvenes. Mariguana, cocaína y heroína siguen circulando, pero “la más popular es el agua celeste”, un derivado de la efedrina.

Y de las drogas a los fierros. Chihuahua tiene el segundo lugar nacional, apenas después de Guerrero, en homicidios de adolescentes entre 15 y 17 años.

Los menores de esas edades no están a salvo. Hasta hace tres años, Chihuahua era la tercera entidad peor clasificada en la tasa de mortalidad por homicidio de la población de cero a cuatro años: 3.4 asesinados por cada 100 mil. Y todavía no llegaba lo peor.

Aspecto del depósito de cadáveres de Ciudad Juárez, donde se aprecian bolsas de papel de estraza con la ropa y efectos personales de gente fallecida en la localidad fronteriza



La economía del descuido

Cita Víctor Quintana La realidad social de Ciudad Juárez: cada vez se dedica menos tiempo a la economía del cuidado: existe en Ciudad Juárez una alta probabilidad de que los niños y jóvenes sufran carencias de cuidado y protección durante su desarrollo; desatención forzada de los padres por el trabajo y no responsabilidad de gobierno y sociedad por las tareas de reproducción doméstica”.

Un estudio de Iniciativa Ciudadana y Desarrollo Social (Incide), citado por Lourdes Almada, indica que gran parte de las mujeres trabajadoras de Juárez sólo duerme entre cuatro y cuatro horas y media, y que 40 por ciento se ven obligadas a dejar solos a sus hijos buena parte del día.

Con Chiapas y Baja California Sur, la entidad ocupa el primer sitio en madres adolescentes y tiene la más baja cobertura de prescolar del país.

En una ciudad con más de 150 mil niños entre cero y cuatro años, las Casas de Cuidado Diario, en las que participa Almada, son una opción, aunque en conjunto, las públicas y las sociales cubren apenas 32 por ciento de la demanda.

Cada "madre cuidadora" atiende hasta 12 niños con la idea de que exista "un ambiente de hogar y un vínculo amoroso". Que no sean negocio no impidió que algunas madres cuidadoras recibieran la visita de los maleantes: “Ahora tienes poquitos niños, pero cuando crezcas…”.

Las amenazas secas, inimaginables, de atentar contra los niños fueron, expresa Almada, "uno de los grandes dolores de 2008".

"Más seguro que nunca"

Juárez tiene 40 por ciento de la población de la entidad, genera 60 por ciento del producto interno bruto estatal y sólo recibe de vuelta 16 por ciento del total estatal.

Por eso, cuando van a Chihuahua capital, y constatan su desarrollo urbano, los juarenses, víctimas como se dicen de un "centralismo doble" suelen exclamar: "¡Mira, nos quedó bonita!"

Su otro coco "centralista" es, claro, el Distrito Federal, según la televisión y las cifras del gobierno federal, uno de los lugares más peligrosos del país, cuando no el de mayor incidencia delictiva. Se indaga entre los juarenses su percepción al respecto, a la espera de hallar algo del ácido antichilango tan común en el norte. Pero resulta que muchos coinciden en el resumen de Rubén Lau Rojo, ex rector de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez: "Fui hace poco al Distrito Federal y me sentí más seguro que nunca".

Fuente: Diario La jornada.

martes, 17 de marzo de 2009

La narcoguerra/ Parte VI

La presencia de más policías y militares no ha logrado abatir la violencia

Juárez, ciudad paralizada de miedo por la guerra de cárteles

En un año, sicarios asesinaron a tres mandos; en febrero pasado ultimaron al director de la policía y dos escoltas, y obligaron a renunciar al secretario de Seguridad Pública



La disputa entre los cárteles del Golfo y de Sinaloa dejó mil 650 ejecuciones en 2008. La Operación Conjunta Chihuahua logró frenar la violencia, pero poco tiempo después volvieron los asesinatos, aumentaron las denuncias sobre abusos militares, así como los casos de secuestro y extorsión. La Comisión de Derechos Humanos asegura que han ocurrido 3 mil detenciones anticonstitucionales, casi 4 mil allanamientos ilegales y más de mil personas han sido torturadas.

Integrantes del Ejército Mexicano realizan tareas de vigilancia junto al puente internacional Córdova-Américas, en Ciudad Juárez, Chihuahua, por el cual cada día miles de personas cruzan de y hacia El Paso, Texas. Foto Reuters



Arturo Cano
Enviado

Ciudad Juárez, Chih., 5 de marzo. La voz interrumpe la mejor rockola de Ciudad Juárez: "¡Hay una balacera aquí a dos cuadras!" Los parroquianos no entienden qué pasa. Cuando lo descifran, nadie intenta salir o asomarse, nadie, tampoco, pretende esconderse.

La charla sigue. Es el pan de todas las noches en Ciudad Juárez. Un pan multiplicado desde que llegó el Ejército, y una noche antes de que comiencen a llegar los 5 mil 200 elementos que el gobierno federal ha enviado, un año después, a reforzar a los 2 mil de marzo de 2008.

Alguien en la mesa asegura que el año pasado las ejecuciones pararon a la llegada de los militares. Sólo unos días. En abril de 2008 sólo se registraron 51 homicidios. Pero una vez que los sicarios se acostumbraron a la presencia militar, la violencia se recrudeció hasta llegar a la cuenta terrible de mil 443 entre el arribo militar y la despedida del Año Viejo.

Así cerraron el año el cártel de Juárez y su archienemigo de Sinaloa, Joaquín El Chapo Guzmán Loera.

¿Dicen algo estas cifras? No del miedo que dejó las calles para meterse en los negocios, los restaurantes y bares, los hospitales, las escuelas. No de la indiferencia o aun del morbo que se ha instalado en una parte de los juarenses. Por ejemplo, en aquellos padres que llevaban a sus hijos a ver las narcofosas como quien los lleva al circo, o en aquellos que toman con sus celulares fotos del ejecutado que se topan en el camino.

En la noche juarense nadie se mueve cuando truenan los tiros. La muleta de Arminé Arjona, poeta y cuentista, descansa en su espalda, mientras ella suelta uno tras otro fragmentos de sus escritos: “Camino por mi ciudad, pisando, pisando muertos… Préstame tu celular que voy a fotografiar un titipuchal de muertos…”

Afuera acaba de morir otro hombre, uno de los 234 de febrero, uno de los seis abatidos cada día en lo que va del año.

Nadie se mueve en el bar. Afuera hay soldados que incluso ofrecen cuidar los coches. En el local enorme hay apenas una docena de clientes, lo normal para una ciudad cuya vida nocturna murió con los primeros centenares de víctimas.

Arminé Arjona resume el último año de esta ciudad: "Todos tenemos por lo menos un conocido, cuando no una persona cercana, que ha sido víctima. Te ha pasado o lo has visto."

Se provoca a los juarenses en busca de la respuesta obvia. ¿Indiferencia? ¿Autismo social? ¿Impotencia? "Lo que hay es miedo, y el miedo paraliza", resume Arminé.

Llegan más soldados, más policías. Un "aumento notable" ofreció el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, días atrás, cuando desalojaron edificios públicos, el aeropuerto y un puente internacional, pues amenazas de bombas aderezaron la visita del Estado Mayor calderonista.

La felicidad del alcalde y los "efectos colaterales"

El alcalde de Ciudad Juárez, José Reyes Ferriz, está contento. Sigue celebrando que el gobierno federal enviará más soldados y policías.

Acerca sus manos unos 20 centímetros, sin dejar de reír. "Fui por esto", dice. Luego las extiende hasta simular un gran abrazo: "Y me dieron esto. Toooodo el poder del Estado mexicano me hace sentir bien."

Los nuevos soldados llegan. Aun no han salido a patrullar cuando Juárez pasa de seis muertos a uno diario. La pus, necia, brota en otro lado, en el Centro de Readaptación Social (Cereso), que alberga a los reos más peligrosos. Muchos de ellos fueron trasladados ahí porque habían protagonizado riñas y motines en la cárcel municipal.

Los "malos" en este capítulo son Los Aztecas, una suerte de federación de bandas al servicio del cártel de Juárez, cuyo tamaño puede adivinarse con un dato que dan reporteros locales: hay 2 mil aztecas en las prisiones locales.

"TODO EL PODER DEL ESTADO MEXICANO ME HACE SENTIR BIEN", PRESUME EL ALCALDE JOSÉ REYES FERRIZ


El pasado miércoles finalizaba la visita conyugal cuando Los Aztecas sometieron a los guardias y en número de 150 tuvieron paso franco en tres bardas con sus rejas, hasta llegar a las celdas de "alta seguridad", donde, lista en manos, fueron sacando a otros reos para matarlos.

Uno de los 21 muertos fue decapitado, otro estacado, los demás apuñalados y algunos lanzados al vacío desde el tercer piso.

El pasado martes 17 de febrero, cientos de ciudadanos bloquearon el puente que comunica con El Paso, Texas, para exigir que elementos del Ejército Mexicano se retiren de Juárez y de otras ciudades fronterizas. Foto Ap

A pesar de la tranquilidad de la vecina ciudad de El Paso, Texas, Los Aztecas nacieron ahí y hoy son la banda de bandas de Ciudad Juárez. Sus enemigos, Los Mexicles y Los Artistas Asesinos, presuntamente al servicio de El Chapo Guzmán y su cártel de Sinaloa, pusieron esta vez los muertos.

La "confianza" del Ejército en las fuerzas locales tuvo su precio. En un año fueron asesinados tres directores operativos de la policía municipal, cuyas filas pasaron de mil 600 a mil 200 hombres, pese a que Ciudad Juárez ofrece el más alto salario del país para agentes municipales (9 mil 800 pesos mensuales) y a que la Academia de Policía trabaja a marchas forzadas.

A mediados de febrero pasado fueron asesinados Sacramento Pérez, director de la policía, y dos de sus escoltas. Al mismo tiempo aparecieron mantas en las cuales los narcos amenazaban con matar a un agente cada 48 horas si no dejaba el cargo Roberto Orduña, secretario de Seguridad Pública Municipal.

Mandos federales y empresarios habían pedido su renuncia, pero Orduña sólo dejó el cargo cuando el narco puso sus carteles de amenaza (que cumplió matando a un agente y a un celador antes de la despedida del funcionario).

Ninguno de esos antecedentes parece aminorar la felicidad del alcalde Reyes. "Ahora el Ejército ya tiene confianza", vuelve a ufanarse.

Después de la riña entre bandas rivales ocurrida el 4 de marzo en el penal de Ciudad Juárez, parientes de varios internos esperaron junto a vehículos militares noticias de lo ocurrido. Foto Reuters

Y cómo no. La segunda fase de la Operación Conjunta Chihuahua supone que todos los organismos de seguridad municipales serán dirigidos por militares. Vaya, hasta se anuncia la novedad de que la Dirección de Comercio tendrá agentes de la Policía Federal Preventiva, pues le corresponde regular los giros negros.

Pese a la enorme presencia de soldados, ahora triplicada, en Ciudad Juárez y sus alrededores ocurrieron mil 650 ejecuciones en 2008 (contra 318 del año anterior), además de que, admite el alcalde Reyes, se multiplicaron las denuncias sobre abusos militares y crecieron sin freno delitos como el secuestro y la extorsión. "Efectos colaterales", dice el alcalde, evocando una mala película de Arnold Schwarzenegger.

La política de los soldados

Brenda Balderas tiene 22 años, dos hijas pequeñas y un marido desaparecido. Ella jura haberlo visto por última vez tirado en el piso, "con el pie de un soldado en la cabeza".

La detención ocurrió el 21 de octubre del año pasado y desde entonces Brenda no ha vuelto a ver a su esposo Saúl Becerra Reyes, de oficio rotulista.

Otro "efecto colateral", diría el alcalde Reyes. Aunque según Gustavo de la Rosa Hickerson, visitador de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH), se trata de un caso en una larga lista.

Él cifra en 3 mil las "detenciones anticonstitucionales" realizadas por militares desde la llegada de sus refuerzos, además de alrededor de 4 mil allanamientos ilegales (Ciudad Juárez tiene unas 200 mil viviendas).

La CEDH calcula, además, que el Ejército "ha torturado a más de mil personas". De esos casos, De la Rosa dice tener documentados 140. "Es la gente que se ha atrevido a denunciar".

LA PRESENCIA DE LA TROPA "HA GENERADO INPUNIDAD EN BENEFICIO DE LOS MILTARES": CEDH

La mayor parte de los detenidos, asegura De la Rosa, son torturados en instalaciones militares y muy pocos enviados a prisión. "Los remitidos no pasan de 200."

Uno de los pocos "remitidos" es Juan Pablo Castillo López, aprehendido junto al marido de Brenda y quien, en su declaración, ha dado testimonio de que al menos durante dos de los siete días que estuvo en instalaciones militares escuchó la voz de Saúl.

Brenda ha ido de un lado a otro en busca de su marido. Sin más resultados que no sean las llamadas telefónicas amenazantes a su casa: "Sabemos que tienes dos hijas, ya deja de hacer ruido", le decían.

Brenda tuvo que dejar su casa, mudarse con un "amigo discapacitado" y vender discos piratas para sobrevivir.

Es el resultado, afirma De la Rosa, del "fuero de guerra" del que gozan los militares que participan en la Operación Chihuahua. "Además de anticonstitucional, ha generado un mar de impunidad en beneficio de los militares".

“Érase una vez…”

En la mesa de uno de los bares clásicos de la célebre avenida Juárez, a unas cuadras de los restos del Noa Noa, departen con Arminé el dueño del bar, dos activistas y un funcionario de la universidad.

Por estos días, Arjona participa de un taller impartido por el sinaloense Elmer Mendoza, pionero de la narrativa inspirada en la narcoviolencia. Dentro de un año habrá 20 novelas que contarán los días que corren en Juaritos. La novela de Arminé, muy a tono con los tiempos, comenzará a la manera de cuento infantil: “Érase una vez en un casquillo muy cercano…”


Fuente: Diario La Jornada.

Este miércoles: La narcoguerra/parte VII

Invitación

Noticias MVS 16 y 17 de marzo


16 de marzo

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17 de marzo

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Audio cortesía de AMLOTV.

viernes, 13 de marzo de 2009

Chile demanda a bancos en EE UU por ocultar la fortuna de Pinochet

Las acciones legales incluyen al Banco de Chile, al Santander de España, al portugués Espirito Santo y al PNC Financial Services Group Inc

EFE - Santiago de Chile - 13/03/2009

Chile ha demandado a través del Consejo de Defensa del Estado (CDE) a cuatro bancos de Miami por el presunto ocultamiento de la fortuna del fallecido dictador Augusto Pinochet, según han confirmado hoy fuentes de la institución. Las acciones legales, que fueron presentadas el pasado miércoles en la Corte del distrito sur de Florida, incluyen al Banco de Chile, al Santander de España, al portugués Espirito Santo y al PNC Financial Services Group Inc., que absorbió al Banco Riggs en 2005, agregaron.

egún las investigaciones de la Justicia chilena, Pinochet amasó en cuentas secretas que manejó en el exterior más de 26 millones de dólares (casi 18,5 millones de euros), de los cuales unos 20 millones (14,2 millones de euros) carecen de soporte legal.

El CDE -organismo que tiene como misión defender, representar y asesorar jurídicamente al Estado chileno- obtuvo en julio de 2008 la autorización para emprender las diligencias legales contra los bancos mediante un decreto firmado por la presidenta, Michelle Bachelet. La demanda, presentada por los abogados estadounidenses Pedro

Martínez Fraga y Tania Cruz, recalca que muchas de las cuentas secretas del dictador chileno habrían quedado expuestas si los bancos a los que involucra el procedimiento hubieran acatado las normas sobre lavado de dinero.

"Aún más trágico, algunas de esas instituciones financieras fueron más allá de la simple negligencia y optaron por ayudar a Pinochet (...) a ocultar la fuente y verdadera propiedad de fondos substanciales que fueron depositados en sus instituciones", precisa la medida legal.

Una vez que la demanda sea declarada admisible, el fisco chileno planteará el monto indemnizatorio que estime conveniente, aunque finalmente será el juez quien decida la indemnización en función de los antecedentes entregados por Chile y las entidades bancarias que han sido implicadas en este procedimiento.

Cuando murió, el 10 de diciembre de 2006, Pinochet estaba procesado en este caso por fraude al fisco y uso de pasaportes falsos, además de que se le había retirado el fuero que le correspondía, como paso previo al procesamiento por malversación de fondos públicos. En Chile la investigación ha continuado en torno a la familia y colaboradores del dictador después de su muerte y se mantienen embargados sus bienes.

Audio de la columna Bitácora Republicana

El rescate fallido
Porfirio Muñoz Ledo


Fuente: El universal

México SA

  • Fallida presidencia del empleo
  • Exigen investigar manejo de los dineros del sindicato del ISSSTE

Carlos Fernández-Vega

En tan sólo cuatro meses (el último par de 2008 y el primero de 2009), la crisis de catarrito que con jovial alegría diagnosticó el gobierno federal arrasó con alrededor de 600 mil empleos formales urbanos (permanentes y eventuales) registrados en el IMSS, a razón de casi 5 mil por día transcurrido en el periodo, o si se prefiere 3.5 plazas por segundo, en promedio, lo que representa la mayor sangría laboral en cuando menos lo que va del siglo XXI y en plena Presidencia del empleo.

La voracidad laboral que ha mostrado la nueva etapa de la crisis en México (el susodicho catarrito) resulta mucho mayor a la observada en 2001, cuando arrancó la primera recesión de la era Bush, con el de las ideas cortas y la lengua larga en Los Pinos, año en el que oficialmente se cancelaron 276 mil empleos formales urbanos (permanentes y eventuales), es decir 756 plazas por día o una cada dos segundos. La diferencia es de 6.6 tantos, favorable a la Presidencia del empleo.

La información no proviene de catastrofista alguno, sino del propio Instituto Mexicano del Seguro Social, el que actualizó sus cifras laborales al cierre de febrero pasado. Así, casi 600 mil mexicanos quedaron desempleados entre noviembre de 2008 y el segundo mes de 2009, los 120 días referidos, con lo que el indicador de empleo formal urbano registrado en el IMSS retrocedió al nivel observado el último día de noviembre de 2006, cuando el actual inquilino de Los Pinos, autodenominado Presidente del empleo se aprestaba a entrar por la puerta de atrás para su toma de posesión, con todo y show en el Legislativo.

Cuando el catarrito oficial devino pulmonía cuádruple, el gobierno federal no movió un ápice su estrategia mediática del aquí no pasa nada; la crisis es externa. En los hechos, sin embargo, los primeros impactos contundentes se resintieron en la plantilla laboral del país. Tan sólo en noviembre de 2008 se cancelaron cerca de 68 mil plazas urbanas formales, en espera de diciembre, durante el cual causaron baja 345 mil adicionales.

Así comenzó la realidad a desmentir al discurso oficial del catarrito, del aquí no pasa nada, y siguió adelante, esmerada como siempre: en el primer mes de 2009 se cancelaron otros 128 mil puestos de trabajo formales (permanentes y eventuales en las principales ciudades de la República), mientras en febrero pasado la pérdida se aproximó a 58 mil, para un total en el arranque del año de poco más de 185 mil. Si ese ritmo se mantiene a lo largo de 2009, un millón de mexicanos podrían engrosar las filas del ejército de reserva. Realmente es dramático, pues en tan sólo cuatro meses la factura de la crisis, que no acepta discursos fatuos, arrasó con poco más de 4 por ciento del empleo formal urbano registrado en el IMSS.

En toda la República se reporta cancelación de empleo formal urbano, pero las entidades más destacadas en este contexto son Nuevo León, estado de México, Distrito Federal y Jalisco, los grandes centros productivos y financieros del país, los cuales, en conjunto, representan 37 por ciento del total de plazas laborales perdidas. En cuatro meses, Nuevo León canceló 5.2 por ciento de su empleo formal urbano; el estado de México 4.2 por ciento; el Distrito Federal 3.2 por ciento y Jalisco 2.9 por ciento. Y es la primera factura, porque el catarrito va para largo.

Las rebanadas del pastel

Si de trabajadores se trata, en el ISSSTE el ambiente por la sucesión sindical está que arde, y de ello da cuenta la siguiente denuncia que algunos de ellos hicieron llegar a México SA, que va tal cual: “dados los oscuros manejos del actual ‘líder’, exigimos transparencia e informes pormenorizados de las inversiones bancarias y de los intereses generados por las aportaciones que más de 72 mil trabajadores del ISSSTE entregan a la Comisión Nacional de Auxilios y que es operada por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Instituto, cuya cabeza es Ricardo Pontigo Márquez. Integrantes de diferentes secciones sindicales del interior del país, entre ellas Zacatecas, Nuevo León, Guerrero y Tabasco, así como las de los Hospitales Regionales 20 de Noviembre, Primero de Octubre e Ignacio Zaragoza y de la Asociación de Trabajadores Independientes del ISSSTE, manifestamos nuestra inconformidad por el manejo oculto y poco claro de nuestras participaciones a la Comisión Nacional de Auxilios cuyo encargado es Guillermo Rojas, persona incondicional de Pontigo Márquez. Dicha Comisión se crea con la aportación voluntaria de los agremiados al SNTISSSTE, y tiene como finalidad salvaguardar tales recursos, los cuales son entregados a solicitud de los trabajadores cuando éstos sufren un accidente, incapacidad laboral o muerte. Por ello, reclamamos transparencia en el manejo de nuestros ahorros depositados en la referida Comisión, ya que existe la sospecha de que la persona que administra tales recursos, Guillermo Rojas, canaliza intereses generados en las inversiones bancarias para la campaña de relección de Ricardo Pontigo. Como dato concreto, Guillermo Rojas estrenó mansión en Cuernavaca, además de poseer camionetas último modelo las cuales son tripuladas por chofer privado. La Dirección General del ISSSTE ha entregado, como cada año, 10 millones de pesos (40 millones en el último cuatrienio) en apoyo al SNTISSSTE, los cuales durante los cuatro años de gestión de Ricardo Pontigo han sido ejercidos a su libre albedrío. Al día de hoy no ha reportado en qué se los gastó o a cuál beneficio para los trabajadores los canalizó. ¿Serán tiempos de guardar los dineros por la desdichada crisis? ¿Yunes apoya la relección de Ricardo Pontigo? Son las preguntas que nos hacemos como sindicalizados del ISSSTE. Las aportaciones de los trabajadores a la Comisión Nacional de Auxilios varían según el nivel o percepción económica, pero son de 30 a 50 pesos quincenales, si esto lo multiplicamos por cerca de de 72 mil nos da una cifra digna de tentar al chamuco, sin considerar inversiones, intereses, manejo, canonjías bancarias etcétera. Y todavía pretende relegirse” (por obvias razones se reservan los nombres de los denunciantes).

Astillero

  • Felipe y el compló
  • Sin nadie y contra todos
  • Corrección y disculpas
Julio Hernández López

Como sucedía con los priístas al final de sexenio, cuando la declinación de su control político los llevaba a arremeter en redondo y a fluctuar entre el desaliento y el coraje, Felipe Calderón parece estar decidido a pelearse con todos –incluso con sus aliados originales, como fueron la elite empresarial mexicana y los segmentos poderosos de Estados Unidos– y a aislarse políticamente, porque sólo entre su bando palaciego parece sentirse bien y considerarse comprendido.

Una demostración terrible de esa fabricación de paraísos artificiales se dio a raíz de la muerte de Juan Camilo Mouriño, cuando el compañero político sobreviviente habilitó homenajes e inventó virtudes del caído que a unos meses de distancia se han disuelto en razón de su insustancialidad de origen. De ese momento de quiebre emocional a la fecha, Calderón sólo ha sumado tropiezos y, carente del referente personal que le daba fuerza y guía, se ha ido enredando con la mayoría de los casos políticos importantes que ha tocado –más allá de las dificultades económicas globales–, generando preguntas y angustia incluso entre quienes al instalarlo en el poder a cualquier costo ahora han visto dañados sus intereses de manera que les parece increíble, a veces por razones que les parecen más atendibles en ámbitos de sicología que de política, entre revanchismos, nocturnidades húmedas, cuatachismos de absoluta intimidad personal y desplantes de autoritarismo acomplejado.

Así, ayer se manifestó retador, impaciente y acusatorio de Estados Unidos el mismo hombre que ese país impulsó en 2006 por sobre todas las cosas para evitar que al sur de su frontera se instalara un populista que sumara a México al amplio grupo de gobernantes latinoamericanos que con sus matices pueden ser llamados de izquierda. Alejándose del discurso que llevaba preparado para leer ante empresarios gringos, golpeando con el dedo el atril y manteniendo voz y gesto agrios, molestos, en los pasajes oratorios centrales, Calderón pareció una caricatura de Luis Echeverría, hablando de campañas orquestadas desde Estados Unidos contra él y su persona (ironías de la historia: ¿Felipe acabará acogiéndose a la doctrina lopezobradorista del compló?), convocando a sus críticos de Washington a visitar cualquier lugar del país (yo los llevo) para demostrar que en todos lados hay gobierno (visitas calderónicas, es obvio, entre miles de soldados y policías, con helicópteros artillados, francotiradores y vehículos blindados, para demostrar que se puede pasear con normalidad por cualquier punto de Ciudad Juárez, Tijuana, Reynosa, Matamoros, Nuevo Laredo, Durango, Torreón, Gómez Palacio, Cancún ¡uf: tan larga es la lista!), retando a los analistas extranjeros a que vengan a México pero no de vacaciones (como si esa realidad mexicana no fuese alcanzable incluso sin presencia física, simplemente leyendo y estudiando publicaciones, blogs y material en Internet: ¡cuán tecnológicamente anticuados parecen los ocupantes virtuales del poder presidencial mexicano!) y echándole la bronca al imperio vecino que tan tranquilo desea seguir consumiendo droga en abundancia y vendiendo armas a destajo (el mismo imperio criticado al que, al mismo tiempo, el felipismo extiende la mano mendicante que desea una ayudita meridense por el amor de God).

Felipe descompuesto, descuadrado, soltando insinuaciones (... por eso hay una lucha por los territorios, como ocurre entre muchas empresas de gas o de... y ya no digo nombres porque se ofenden mis amigos empresarios), mostrando despecho con ribetes de amenaza judicial porque a pesar de su reunión reciente con editores de Forbes esta revista se dedica a atacar, a mentir sobre la situación de México; a exaltar a los criminales, en lo que en México lo consideramos incluso un delito, que es apología del delito y exigiendo al gobierno gringo que le entre a una guerra contra el narcotráfico que Washington no declaró pero ante la cual el licenciado F.C. exige corresponsabilidad, pues el problema del narcotráfico está carcomiendo, particularmente, a la sociedad consumidora, que es la de Estados Unidos. Calderón hirviente que en su exaltación dice que el del narco es un problema que está corrompiendo estructuras de corrupción y que le sigue dando llegues discursivos al foxismo al que no toca judicialmente, pues, aseguró ayer, por primera vez el gobierno está limpiando la casa de arriba hasta abajo (con Chente, ha de entenderse, el erario fue limpiado de las arcas de abajo hacia las alturas familiares).

El gobierno gringo sigue, mientras tanto, deshojando la margarita para decidir si nada más envía tropas a la frontera con México o insiste en el planteamiento que ya hizo a los mandos militares y marinos de acá para que acepten ayuda castrense directa. A los apasionados reproches felipenses, un vocero del Departamento de Estado respondió para negar que sean ciertas las consideraciones del mexicano, en tanto Hillary Clinton organiza una reunión de expertos para analizar el caso México y decidir si se da una tutorial vuelta a la tierra descompuesta por un Felipe de Jesús.

Astillas

Como saben los lectores frecuentes de Astillero, aquí no se rehúye la aceptación de errores. Un colega que siempre había sido confiable reportó la noche del miércoles, al cierre de la columna, la versión de que cinco campesinos habían sido asesinados por soldados en Guanajuato, dos de ellos con tiro de gracia, lo que se publicó en dos líneas finales de las Astillas. La acusación es falsa. No hay ninguna prueba al respecto y así se reconoce aquí sin atenuantes. El error es de este tecleador, enteramente suyo, y por ello ofrece, apenado, disculpas a los lectores y a las fuerzas armadas (en lo esencial, este mensaje de corrección y disculpas también fue colocado ayer en los primeros comentarios que en la página de Internet de La Jornada se hacen a esta columna)... Y, mientras el cavernal Juan Sandoval ordena en Guadalajara el desalojo de un colegio que funcionaba en terrenos de la Iglesia católica, con guardias de seguridad golpeadores, y toda la cristiana cosa, ¡feliz fin de semana!


Carmen Aristegui Noticias MVS 13 de marzo de 2009





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Audio cortesía de AMLOTV.

La narcoguerra/ Parte V

El cártel del Golfo introduce por la frontera 37% de armas del crimen organizado

Un pacto entre "comandantes" regresó la paz a Nuevo Laredo

Logramos cambiar la percepción de que el narco controlaba todo, señalan autoridades

Los jefes entendieron que incendiar la plaza afectaba sus negocios, dice ex delincuente

Considerada la ciudad más violenta del país en 2005, con 250 ejecuciones cada año, en la actualidad vive en aparente calma, pero los capos cobran cuotas a empresarios por dar vía libre a las mercancías que exportan a Estados Unidos, y derecho de piso a otros grupos por pasar cargamentos de droga. El anhelo de muchos niños y jóvenes es ingresar al cártel del Golfo, porque consideran que así podrán obtener poder y dinero


Militares y policías realizan decomisos y queman las drogas, pero el tráfico de estupefacientes continúa. Foto Cuartoscuro

Nuevo Laredo, Tamps. Para no creerse. En 2005, esta era la ciudad más violenta de México. Anualmente se registraban, en promedio, 250 ejecuciones, y cada día este paso fronterizo añadía más crímenes, asesinatos y enfrentamientos armados a su triste fama.

Sin embargo, en la actualidad todo está en aparente calma: la gente se ve tranquila, ha vuelto el vertiginoso tránsito comercial a sus calles y puentes fronterizos, y la nota roja ya no es la principal de los periódicos. Por el contrario, muchos siguen presumiendo la visita que hizo a esta localidad, hace unos meses, el escritor y premio Nobel Gabriel García Márquez.

¿Qué ocurrió? La versión de las autoridades locales señala que, de entrada, han logrado cambiar la “percepción social de que el narco lo controlaba todo, que los delincuentes se movían a sus anchas por toda la ciudad en grandes y lujosas camionetas, fuertemente armados, y que asesinaban a plena luz del día, además de que tenían bajo su control prácticamente a toda la policía local”.

Esa es la explicación oficial. Pero apenas al arribar vía terrestre a Nuevo Laredo, la presencia y cultura del narcotráfico son totalmente perceptibles. En la entrada a la ciudad, donde cruzan las carreteras que van a Reynosa y Monterrey, han sido levantados unos 20 mausoleos para venerar a la Santa Muerte y al santo Chuy Malverde. Y hay otros tantos en construcción. Todos compiten en diseño, tamaño y decorado. Los custodian hombres a pie y en camionetas –presumiblemente armados– para alejar a los intrusos. Y no hay autoridad civil o religiosa que regule estas obras.

Nuevo Laredo es llamada "la puerta comercial de América". Y lo es, en efecto, pero no sólo para el paso de mercancía facturada. De acuerdo con informes militares, el cártel del Golfo utiliza este cruce fronterizo para introducir 37 por ciento de las armas que utiliza todo el crimen organizado desde México hasta Centroamérica.

Asimismo, y de acuerdo con esos reportes, “los empresarios que envían por aquí sus mercancías a Estados Unidos pagan cuotas a esa organización para que sus productos tengan vía libre; la banda cobra derecho de piso a integrantes de otros cárteles por pasar sus cargamentos de mariguana, heroína, cocaína y precursores químicos a Estados Unidos, así como el dinero en efectivo que se transporta en tráileres”.

La pregunta se repite. ¿Qué ocurrió aquí en tan poco tiempo para que, aparentemente, todo esté en calma?

Más allá de discursos autocelebratorios, las autoridades locales no aportan datos concretos que expliquen esta nueva atmósfera social en Nuevo Laredo.

Pero Genaro, ligado familiarmente a José Dionisio García, El Chacho, capo del narco durante la década de los 80, tiene una respuesta: "Los comandantes (como llaman a los jefes del narcotráfico en los municipios de la frontera tamaulipeca) fueron cambiados en años recientes. Pactaron. Ahora son más serenos, menos violentos, y han entendido que incendiar la plaza también afecta sus negocios".

Este hombre asegura que habla con conocimiento de causa. El cadáver de El Chacho fue encontrado en mayo de 2002 en el municipio de Río Bravo –ciudad vecina a Reynosa–, con el tiro de gracia, supuestamente por haber traicionado al ya para entonces líder del cártel del Golfo, Osiel Cárdenas Guillén.

Genaro dice haber trabajado en el negocio del narcotráfico con su pariente, pero asegura que hoy está "retirado" y maneja un local de perfumería en el centro de la ciudad.

Amplía su explicación: “Hace tres años, Nuevo Laredo parecía un pueblo en desgracia y muchos comercios cerraron. La violencia estaba presente en todas las calles y los narcos se fueron a vivir a la zona donde sólo habitaba la gente rica. Los parques estaban vacíos, nadie salía en las noches. Los policías cuidaban a los sicarios y los jefes se disputaban la plaza a tiros, incluso frente a la presidencia municipal. Eso ha cambiado y ya hasta se ofrecen conciertos con orquestas en la Plaza Juárez, hay mujeres con sus hijos jugando en los parques y los negocios han vuelto a abrir.”


Debido a la violencia desatada por el crimen organizado, los habitantes de Nuevo Laredo han exigido paz durante varios años. Hoy, a pesar de la aparente tranquilidad, mantienen sus demandas. En la imagen, durante un plantón en el puente internacional número dos, que comunica esta ciudad con Laredo, Texas, el 17 de febrero de 2009. Foto La Jornada

Su versión coincide con la de mucha otra gente de aquí. Podría decirse que en esta ciudad se respira un aire muy distinto –relajado y apacible– al de Reynosa y Matamoros.

Los regiomontanos, tan asiduos a las compras, y a quienes esta frontera les queda a dos horas de camino, han vuelto. Por ahora ya no viajan a Reynosa para pasar a Mc Allen, Texas, ahuyentados por la violencia que con toda su crudeza y cauda de muerte se ha trasladado a esa ciudad.

Con una población de 600 mil habitantes, Nuevo Laredo –que colinda con Laredo, Texas– es considerada una ciudad dormitorio: 47 por ciento de los pobladores trabajan "del otro lado". Pero tanto en Estados Unidos como acá, en México, la crisis económica ha empezado a calar fuerte.

A lo largo de toda la frontera de Tamaulipas, hasta el pasado 15 de febrero, se tenía el reporte de la pérdida de 24 mil empleos, la mayoría en la industria maquiladora y en empresas instaladas en los municipios de Matamoros, Reynosa, Valle Hermoso, Nuevo Laredo, Río Bravo y Ciudad Victoria.

Durante seis días La Jornada recorrió los municipios de esta frontera. En enero de 2006 se aplicó en toda la entidad el llamado Operativo Conjunto Tamaulipas-Nuevo León contra el crimen organizado, con la participación del Ejército, la Policía Federal Preventiva y la Agencia Federal de Investigación.

Sin embargo, al circular por la carretera que va de Matamoros a Nuevo Laredo no se encontró un solo retén militar ni un puesto de vigilancia policial.

En cambio, sí fue posible observar, a plena luz del día, en Guardados de Abajo –pueblo ubicado entre Miguel Alemán y Reynosa– cómo tres hombres descargaban, afuera de una casa y a toda prisa, una camioneta repleta de paquetes envueltos en plástico negro, del tamaño de un ladrillo (aparentemente de mariguana o cocaína), sin que nadie pareciera percatarse de la maniobra. Esto ocurrió a pesar de que a escasos 500 metros de ahí fue detenido, en abril de 2001, Gilberto García Mena, El June, un importante ex operador del cártel del Golfo.

La misma pregunta se hizo a mucha gente de Nuevo Laredo. ¿Qué ocurrió aquí? Pero Ramón Garza Barrios, presidente municipal priísta, sostiene que no le gusta hablar del proceso que empleó para transformar la policía local en un cuerpo confiable. Con todo, no le queda más que aceptar: "Sería utópico pensar que se acabó la corrupción, pero trabajamos para que sea la menos posible."

Imbuidos por ese mismo optimismo, el regidor Feliciano Vera y el secretario de desarrollo económico municipal, Antonio Chapa Garza, aseguran que si bien Nuevo Laredo tuvo hasta hace dos años "una mala imagen", es preciso aclarar "que los crímenes eran entre quienes estaban involucrados en esos negocios. Hoy se pretende crear la región Laredo, vender a los empresarios los dos Laredos, esto es, convencerlos de que pueden invertir aquí, mientras sus familias viven en el otro lado."

Muy distinto es el panorama que muestran los informes del gobierno federal sobre los efectos que ha provocado una sociedad penetrada por el narcotráfico. “El ciento por ciento de los alumnos, desde quinto de primaria hasta nivel profesional, conocen que el cártel del Golfo es la organización líder en todo el estado, y 40 por ciento de los niños de entre 7 y 16 años de edad, sobre todo de escuelas públicas, han pensado en formar parte de ese grupo como forma para obtener poder y dinero de forma rápida”.

Entonces, ¿cómo no agradecer y seguir hablando todavía hasta hoy de la visita de Gabo a Nuevo Laredo, en septiembre de 2008, para inaugurar el museo y sala de lectura Estación Palabra, en lo que fuera la antigua terminal del ferrocarril?

Fuente: Diario La Jornada.

Mañana:La narcoguerra/parte VI

jueves, 12 de marzo de 2009

La narcoguerra/Parte IV

La sociedad tiene miedo ante la delicuencia y nadie se atreve a denunciar

"En Matamoros damos muy buenos narcos; controlan todo"

Las familias empezaron a descomponerse desde 1970; cuando llegaron las empresas maquiladoras las madres se fueron a trabajar a las fábricas y los hijos quedaron solos

En la ciudad operan 127 maquiladoras que dan empleo a más de 53 mil personas. Pero en el sector servicios y en los negocios que se dedican a exportar e importar mercancías, se lava 30 por ciento de los ingresos del cártel del Golfo

En esta ciudad fronteriza, los jóvenes ven el narcotráfico como hobby. En la imagen fuerzas especiales del Ejército realizan tareas de apoyo a los operativos contra la delincuencia. Foto Cuartoscuro

Gustavo Castillo García
Enviado

Matamoros, Tamps. “Aquí nos dedicamos a dar buenos narcotraficantes, ¡y muy buenos! Esa es la verdad. Los de Sinaloa pueden parecer lo mismo; a lo mejor siguen siendo narcos puros, pero aquí ya es otra línea: controlan todo. ¿La sociedad?, está desmadrada totalmente. Está muy cabrón que una voz se acerque a los tiras y les diga algo. La raza tiene miedo. Ustedes mismos, los periodistas, si tocan un nervio, se los empinan antes de que salgan de Matamoros. Eso no es miedo, es la verdad”, lanza de un tirón Enrique, un sesentón que, asegura, ha conocido a "jefes, jefes" del narcotráfico en esta frontera, como Juan García Ábrego y Osiel Cárdenas.

Asegura que también tiene contacto con el actual comandante de la región, "aunque hay uno que es nacional, y a ese se le respeta donde quiera".

El rostro bonachón y de aparente tranquilidad que se mira bajo el sombrero texano se contradice con el lenguaje de su cuerpo. Las manos de don Enrique van y vienen a su cintura, como si trajera un arma encajada; voltea en forma insistente hacia todos lados mientras suelta información en el único sitio donde accedió a hablar, el estacionamiento de un centro comercial.

Las paredes oyen

Porque en Matamoros, más que en ningún otro lugar de la frontera tamaulipeca, las paredes oyen, pero también lo hacen las banquetas, las mesas de café, los taxis, los vestíbulos de los hoteles, en fin, todo mundo y en todos lados puede delatar.

Por eso, este norteño que se presentó a sí mismo como empresario, sin especificar en qué actividad, guarda todo género de precauciones: "Aquí las cosas han cambiado mucho; antes sabías por qué te iban a chingar, y si te escondías en las faldas de tu mujer y junto a hijos hasta te la perdonaban. Pero se rompió el código de honor que tenían los bandidos. Se han ido terminando esos valores."

En Matamoros habitan 550 mil personas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), aunque la población flotante se calcula en 250 mil más. Estudios gubernamentales estiman que "43 por ciento de sus pobladores viven en situación de elevada pobreza, lo que explica el enquistamiento de la delincuencia organizada".

Miguel, quien pidió no publicar su apellido y es uno de los muchos empleados públicos que por seguridad duermen en Brownsville, Texas –población vecina ubicada en Estados Unidos–, sostiene que la problemática empieza porque "a las ciudades fronterizas se las chingaron las maquiladoras. Las familias se han ido descomponiendo desde los años 70, cuando las madres se fueron a trabajar a las fábricas y sus hijos tuvieron que irse solos a la primaria, a la secundaria, a cualquier parte".

Aquí en Matamoros, delincuencia y juventud son vistos como una sola cosa. “Los jóvenes ven esto (el narcotráfico) como un hobby, como algo natural, porque a lo mejor todos tenemos un pariente o un amigo que está metido. Los güercos dicen: ‘veo al hermano de mi amigo que le está yendo a toda madre, y yo, por qué no’”, explica a su vez Efraín Hernández, representante del Instituto Tamaulipeco de la Juventud en Matamoros.

En esta población, camionetas y vehículos de lujo y otras unidades de uso que se adquieren en Estados Unidos desde mil dólares llenan durante el día las dañadas avenidas en las que sobresalen los centros comerciales.

El promedio de edad de la población es de 24 años (51 por ciento son mujeres) y escasos los centros de diversión y cultura. Uno de los puntos de mayor concurrencia son las pulgas, mercados en los que se adquieren artículos electrónicos y ropa de segunda mano.

"ANTES SABÍAS POR QUÉ TE IBAN A CHINGAR... PERO SE ROMPIÓ EL CÓDIGO DE HONOR"

Matamoros basa su actividad económica legal en la inversión directa. Operan 127 empresas maquiladoras que dan empleo a más de 53 mil personas.

Sin embargo, reportes gubernamentales refieren que en el llamado sector servicios, así como en los negocios relacionados con la importación y exportación de mercancías, se lava 30 por ciento de los recursos que obtiene el cártel del Golfo.

Los mismos informes, de los cuales La Jornada posee copias, precisan: "El 70 por ciento de la población respalda, protege y alienta de distintas maneras la industria del narcotráfico. Se calcula que al menos mil viviendas, de las 116 mil que hay, son utilizadas como bodegas o casas de seguridad para guardar armas, cuidar secuestrados o migrantes."

En esta ciudad, nada ni nadie escapa a los ojos del cártel. Reportes de inteligencia militar consignan que taxistas, meseros, taqueros, empleados de hoteles y sus propios gavilanes o halcones, como nombran a sus vigías, cuidan "de Tampico hasta Laredo" y "no dejan que otras aves aniden en sus lugares, que defienden con su sangre cuando alguien quiere ganarles".

Después de que se recibió una amenaza de bomba, agentes de la Policía Federal Preventiva acudieron al consulado de Estados Unidos en Matamoros, con el proposito de resguardar las instalaciones de la sede diplomática. Foto La Jornada

Así dice el corrido dedicado a Osiel Cárdenas, poderoso ex líder del cártel del Golfo –hoy preso en Estados Unidos–, que cantaba Beto Quintanilla, fallecido en marzo de 2007, aparentemente de muerte natural, aunque todo mundo especula que lo asesinaron en revancha por el ajusticiamiento, en Reynosa, del cantante sinaloense Valentín Elizalde, en noviembre de 2006.

En esta ciudad ocurren homicidios de los que nadie debe dar cuenta. Periodistas de la región aseguran que "si publicas algo que no guste a los jefes, lo menos que te puede pasar es una tabliza de la que no te levantas en una semana".

"Trabajas para mí, cabrón"

Cuentan que hace poco un reportero escribió de narcotienditas y de inmediato lo mandó traer el jefe de la plaza. Como no acudió el día que lo convocaron, al siguiente lo interceptaron cuando iba a dejar a su hijo a la escuela. Lo llevaron ante el patrón, lo hincaron delante del niño.

“El patrón le preguntó: ‘¿Para quién trabajas?’ En respuesta dio el nombre de un diario local. Los tablazos le llovieron. ‘¡Trabajas para mí, cabrón!’”, le gritó aquél.

Aquí aún no se olvida lo ocurrido en enero de hace cuatro años, cuando la guerra entre los cárteles del Golfo y de Sinaloa se libraba a todo lo largo de la frontera tamaulipeca. Una noche arribaron al hotel Ritz, ubicado en el centro, varias camionetas con hombres armados y la cara cubierta con pasamontañas.

"A LOS QUE MATAN ES POR JOTOS, PORQUE SE LE DESCOMPUSO LA VOZ AL PELADO"

Entraron al hotel, reunieron a 54 personas que habían llegado horas antes desde Chihuahua. Les exigieron identificarse y que explicaran los motivos de su viaje. Luego, de acuerdo con algunos testimonios, los desnudaron, los despojaron de sus documentos –incluidos pasaportes– y les ordenaron regresar a su tierra en los mismos autobuses. Ninguna autoridad informó del incidente.

El obispo de Matamoros, Faustino Armendáriz Jiménez, accede a hablar: "Lo único que le queda hacer a nuestra población es resguardarse; lógicamente, no salimos en las noches, nos cuidamos de andar a deshoras, estamos lo menos posible en las calles."

En Matamoros hay, sin embargo, quienes en un rapto de cinismo sincero, asumen: “Nosotros no tenemos problemas. No hay broncas; esas se dan en otras partes, donde hay diferencias entre los grupos y al final se impone uno. Pero aquí no hay tanta violencia. Si tú ya sabes las reglas del juego, pues las acatas. Y a los que matan es por jotos, porque se le descompuso la voz al pelado. Pa’ qué busca uno; todo el mundo sabe jugar y todo mundo se hace pendejo.”

El obispo Armendáriz Jiménez, entrevistado al término de la misa dominical, pregunta si la grabadora ya está apagada. Y sólo entonces se sincera: “Aquí nadie habla nada de eso. Los periodistas que vienen de otros lados también deben tener cuidado. Si los detectan, en una de esas hasta los levantan y los desaparecen. No pregunte a nadie que no conozca, no confíe.

“Lo más que puedo hacer por usted es pedir que lo acompañe y lo proteja el Santo Niño de Atocha. Si no tiene nada que hacer por aquí, mejor regrésese…”


Fuente: Diario La Jornada.

Mañana:La narcoguerra/parte V

Encuentro del 8 de marzo de 2009

Ricardo Rocha, Miguel Ángel Granados Chapa, José Antonio Crespo y Virgilio Caballero hablan sobre La crisis de los bancos, el cambio de gabinete y el caso Jacinta, la increíble mujer condenada a 21 años de prisión por haber secuestrado a 6 agentes armados de la AFI.

Carmen Aristegui Noticias MVS 12 de marzo de 2009





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Audio cortesía de AMLOTV.

miércoles, 11 de marzo de 2009

La narcoguerra/Parte III

La banda se alió a polleros en un negocio que significa secuestro y tortura de migrantes
Con un relevo, el cártel del Golfo prosperó e incorporó a Los Zetas
cada año 200 mil personas buscan llegar a Estados Unidos por el cruce de Reynosa

El ascenso de osiel Cardenas en el grupo delictivo representó la diversificación de sus negocios, que incluye el envió a Estados unidos de los hijos de migrantes que ya se encuentran allá. Un filón para los criminales

Movilización de diversos agrupamientos tras el motín que estalló en el penal de la ciudad fronteriza el 20 de octubre de 2008, con un saldo de 21 reos muertos. Foto cuartoscuro.com

Gustavo Castillo García
Enviado

Reynosa, Tamps. En 1998, con la muerte de Salvador El Chava Gómez y su relevo por Osiel Cárdenas en la jefatura del cártel del Golfo, el perfil del narcotráfico cambió radicalmente en Tamaulipas. La banda abarcó una amplia gama de negocios e integró el primer grupo de sicarios con ex militares de elite: Los Zetas.

Entre los giros en que incursionó, por el nivel de ganancias que representa, figura el tráfico de personas. Esa actividad era desarrollada hasta mediados de los 90 por polleros y pateros independientes que conducían a los migrantes a Estados Unidos a pie, en salvavidas o a nado por el río Bravo. Un día Osiel y su gente pusieron los ojos en ese cometido.

Hoy los traficantes de personas y droga están aliados, aunque estos últimos son los verdaderos jefes de las plazas. Con el tráfico de personas adultas, estos grupos han encontrado otro filón al enviar "menores de edad a Estados Unidos. Son los hijos de los migrantes que ya están en el otro lado, pero se calcula que por cada cinco niños hay uno que nunca llega con su familia", refieren reportes militares.

En las terminales de autobuses y aeropuertos de la región enganchan a los migrantes, que proceden sobre todo de Veracruz, Tabasco, Chiapas y Centroamérica. A muchos los secuestran, los mantienen en casas de seguridad e incluso los torturan para exigir que sus familiares paguen entre 10 y 15 mil pesos a cambio de su liberación.

Durante décadas la frontera tamulipeca ha sido, por su ubicación geográfica, un imán. Se estima que anualmente 200 mil personas, 30 por ciento mujeres, buscan llegar a Estados Unidos por este paso.

LOS POLLEROS USAN A MENORES COMO ENCAMINADORES; CHAMAQUILLOS DE 14 O 15 AÑOS

El gobierno federal ha ubicado tan sólo en Reynosa 14 bandas de polleros que también tienen presencia en Coahuila, Nuevo León y Veracruz.

Rebeca Rodríguez, presidenta del Centro de Estudios Fronterizos y de Promoción de Derechos Humanos (CEFPDH), expone: “los costos por el cruce han aumentado con el reforzamiento de la seguridad en la frontera. Antes te cobraban 300 dólares; ahora son 600 y depende del servicio que utilices.

“Los polleros también usan a menores como encaminadores: son chamaquillos de 14 o 15 años, porque si los detiene la autoridad migratoria solamente los entrega del lado mexicano. Además, de ese modo ellos se van interesando en el oficio y se acostumbran a tener mucho dinero, porque ganan hasta 100 dólares diarios.”

Los cuerpos de dos hombres yacen rodeados por militares luego de la balacera del pasado 17 de febrero en el barrio de Las Fuentes, en Reynosa. Foto Ap


Muchos mojados, al fracasar en su intento por llegar a Estados Unidos, y un buen número de ellos luego de haber vivido la experiencia del secuestro, consiguen alojarse temporalmente en los únicos dos albergues existentes en Reynosa, donde se les da techo y comida gratis.

El Centro Cristiano de Ayuda para Migrantes e Indigentes es una de esas posadas. Parece una colonia donde se han levantado unas 30 viviendas de cartón, madera y lámina, y pisos de tierra.

Aunque se encuentra apenas a unas cuadras del centro de la ciudad, la zona es igual a muchos asentamientos de Reynosa: terregosa, sin pavimento ni áreas verdes.

El terreno es cruzado por buen número de veredas sobre las cuales se alinean las casuchas. En una parte del solar se oxidan algunos juegos infantiles; los niños se entretienen en bicicletas desvencijadas y con envases de plástico vacíos. Hay una cocina comunitaria y al centro se encuentra un templo sin paredes, cuyo techo de lámina está soportado por polines. El día que se visitó este lugar, hombres y mujeres participaban en la construcción de la barda perimetral, y ayudaban a otros a levantar sus casas con los escasos materiales a su alcance.

LOS TRAFICANTES “QUERÍAN 500 DÓLARES O NOS GOLPEARÍAN. NOS SECUESTRARON”

Héctor Silva, un oaxaqueño que vivió 21 años en Estados Unidos y fue deportado, fundó y dirige este centro. Con apoyo de la gente de Reynosa se ha podido construir y mantener. Es un lugar sin puertas; por eso, grupos de polleros se apostan con sus camionetas en los límites del albergue y tratan de convencer a los migrantes de que se vayan con ellos para intentar otro cruce. Sin embargo, quienes se alojan en el centro hablan de personas que los polleros tiran en las calles de Reynosa o frente a los albergues, tras mantenerlos varios meses secuestrados y sometidos a torturas porque sus familiares no les envían dinero.
“Cuando eso sucede, los recogemos lastimados, hambrientos, y les damos cobijo y atención médica. Los polleros, una vez que los ven recuperados, buscan llevárselos de nuevo”, cuenta El Hermano Héctor, como aquí lo llaman todos.

En ese refugio se agolpan las historias. Todas con el común denominador de la miseria de sus protagonistas. El relato de María, su esposo Carlos, y Bertha –tres jóvenes de entre 25 y 27 años–, que dejaron El Salvador y a sus hijos al cuidado de los abuelos para buscar una vida mejor, es apenas uno más de los casos que aquí pueden conocerse.

“Entramos en México por Chiapas en el tren y logramos llegar hasta Monterrey. Luego, un autobús nos trajo aquí. En la terminal buscamos un pollero. Nos dijeron de uno. Luego luego nos ofreció pasarnos y que esperaría su paga hasta que estuviéramos en Estados Unidos con nuestros familiares. Aceptamos.

AQUÍ NI SIQUIERA VALE LA PENA DENUNCIAR ANTE LAS AUTORIDADES LOS ABUSOS

“Dijo que nos llevaría a un lugar seguro mientras salía el grupo, que nos daría de comer y nos alojaría. Nos instaló en una casa de seguridad, muy cerca del centro de la ciudad y nos pidió los números telefónicos de nuestros familiares allá; se los dimos y al día siguiente les exigieron dinero; querían 500 dólares o nos golpearían. Nos secuestraron.

“Nos tenían en unos cuartos con mucha gente. Había ocasiones en que los polleros llegaban muy enojados, con pistolas en mano, cortando cartucho cuando pasaban junto a todos los que estábamos allí. Y gritaban, gritaban mucho, preguntaban que cuándo les íbamos a dar dinero.

"También, en un solo cuarto de los muchos que hay en la casa ponían el televisor a todo volumen. Nos decían que los hospedados allí hacían escándalo. Pero no era verdad. Los golpeaban y no querían que los demás escucharan sus gritos", narra María envuelta en llanto.

Carlos, todavía con huellas de golpes en rostro y cuerpo, tiembla al hablar del suceso. “Como no había dinero, ellos nos empezaban a pegar y para presionar más, conectan una plancha y ya bien caliente lo queman a uno.

“Te torturan para que pidas dinero a tu familia. Si no lo mandan te matan; pero cuando obtienen la cantidad que exigen, te llevan a la orilla de la ciudad y te abandonan o te llevan al Canal de Anzaldúas, haciéndote creer que una vez cruzándolo ya estarás en Estados Unidos, pero sigue siendo Reynosa.

"Nosotros permanecimos cuatro semanas detenidos. Logramos escapar un amanecer, aprovechando un descuido. Nos dijeron de este refugio y llegamos caminando."

En el albergue habitan 110 migrantes que esperan juntar un poco de dinero para regresar a su tierra. En el caso de María y su esposo, no acuden al Instituto Nacional de Migración por temor a que los separen o los pongan de nueva cuenta en manos de los polleros, como, aseguran, ha ocurrido a otros.

El Hermano Héctor secunda esto último: “aquí ni siquiera vale la pena denunciar ante las autoridades las presiones o maltratos de los polleros a los migrantes, pues unas y otros son los mismos”.

Fuente: Diario La Jornada.

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